PUM!!! Se azota la puerta, entra a la habitación sin golpear dada la autoridad que su carácter le permite. Su esposa ya no soporta más, tiene que irse, tiene que dejarla al cuidado de su cuñada e ir por la partera, no hay tiempo que perder y antes que alguien alcance a decir algo, Hilario sale como el relámpago en busca de las manos expertas que traerán al mundo a su hijo. Las estrellas lloraban de alegría, la luna contemplaba el acontecimiento, el mundo estaba por recibir a un nuevo Canaveri…
Cecilia yacía recostada con un indescriptible dolor, ya había pasado por esto una vez pero no por ser la segunda es menos dolorosa. Entre respiraciones entrecortadas, gemidos de dolor, crucifijos tambaleándose en la pared y una extraña pero alegre música a lo lejos, amenizando el momento. Cecilia solo pronunciaba una palabra, un reclamo, un “HILAAAAAAAARIOOOOOOOOO” con resentimiento. El no pudo esperar, ese 16 de febrero de 1947 en Concordia nacía Victor Gregorio Canaveri, sonriendo a su mama y sabiendo, por eso de que los recién nacidos lo saben todo, que su papa, aquel que había ido por ayuda, la estaba pasando de puta madre en el Corso, se dio a conocer al mundo en aso que en cierta forma lo iba a representar, el nació durante el carnaval…[si, mi abuelo se quedo en el corso en vez
de ir a buscar a la partera…]
Los años pasaron, y como todo niño de campo aprendió todo lo que un hijo de Hilario debía

saber: Arrió el ganado, enlazo corderos, cabalgo su yegua, grito viva Perón y aguante Martín Fierro. Todo esto de muy pebete, etapa en la que gana el apodo de Quique(?) [Si, es que el viejo no se acordaba de los nombres y mandaba fruta], ya los últimos años del primario lo encontraban con la barra que lo iba a acompañar durante mucho tiempo, un grupo de primos y amigos que todavía hoy se conservan. Su compañero de aventuras Juan “Flecha” Canaveri [ya se hará una reseña, y próximamente un árbol genealógico porque sino no van a entender un carajo…] aquel que lo acompaño en varias odiseas, la mas recordada leyenda, cuenta que el circo había llegado al pueblo. Con sus payasos, sus malabaristas, sus domadores y sus animales extravagantes, de estos últimos en particular resaltaba un mono de carácter complejo e inteligencia asombrosa. Esta bestia de dientes desproporcionadamente grotescos era el objeto de burla de los chicos cuando salían del colegio y volvían a casa. Como ya se había hecho cotidiano, todas las tardes Flecha y Quique paraban a darle de gomerazos al primate. Una tarde los cuidadores deciden dejarlo suelto, debido al buen comportamiento del macaco, pero esta vez el animal tenia preparada una treta para sus asiduos visitantes tomando la cadena que suelo atarlo al palo que lo aprisionaba, la sostiene con la mano sobre el mismo, dando la sensación de que (como todas las tardes) el mono se encontraba fuertemente amarrado. Los chicos pasan, Quique venia con un presentimiento pero Flecha no estaba de acuerdo y tira los primeros y únicos gomerazos de la tarde. La bestia se suelta, viene a una velocidad asombrosa hacia los pequeños tontuelos, Quique pega el grito:- Flecha corre !!!. Pero para el momento en que Quique termina de gritar, Flecha ya llevaba 300 kilómetros de ventaja, pasmado el pequeño Victorio se inmoviliza, el primate salta con sus caninos a la vista, lo muerde en el muslo, peligrosamente cerca de la entrepierna, pero para la suerte del que escribe su miembro estaba reposando del otro lado…

Las vicisitudes de la vida, y como se explico en el apartado “El Canaveri Original” [léelo, no seas rata…] los llevo a migrar hacia Buenos Aires, en busca de nuevos horizontes. A ba

se de trabajo Quique y su familia supieron salir adelante, pero había tiempo para las diversiones. Era cotidiano los partidos de fútbol, resulta ser que Quique era un crack [de ahí herede yo mis habilidades con la redonda…] era un gran medio campista, un dotado. Formaron un equipo de fútbol de las cuales hay mil historias, que se van a ir contando de alguna u otra forma. Sépanlo, ganaban seguido a pesar de que los partidos rara vez terminaban porque solían cagarse a trompadas, son los problemas que conlleva jugar por dinero. Como siempre el tiempo paso, pasaron novias, paso el servicio militar (terminado con honores), paso la época del bulo [uhhh, esta historia es buenísima, pero es de Juan Carlos, van a tener que esperar…], y llego el amor…

A través de Mabel, una chica que salía con Flecha, Quique conoce a Laura del Valle Morales [mi mami…]. Y el amor florece, y de tanto hacerlo florecer llego el primer accidente, el primer niño nace justo en su mejor momento, justo cuando estaba empezando el sueño del negocio propio aparece el primero de una seguidilla de otro mas, porque después el tercero apareció re descolgado… (Fecha de los accidentes: 1984,1986 y 1993 [por eso hay que usar forro, vio…]). El pequeño escollo no fue un impedimento, simplemente un ligero cambio de planes para adecuarse a la nueva era, la de formar una familia propia…
Hay millones de cosas más por decir, millones de cosas más por contar, pero seria interminable, queríamos dejar la breve reseña para que vayan sabiendo quien es cada uno.
Quique en pocas palabras es difícil de definir, es un tipo que te levanta una fiesta a base de un humor único, muy argentino, muy de los ochenta. Es un tipo demasiado bueno, demasiado decente, demasiado todo para mí. Es terco como todo Canaveri, es imposible convencerlo para ir al medico. Es, y lo voy a poner en pocas palabras no más, una maravilla de persona…
Victor Gregorio Canaveri
16 de Febrero de 1947 - Forever, please...
M. D. Canaveri
Me conformo con ser la mitad de lo que es el...
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